sábado, 3 de marzo de 2018

Planilandia. Edwin Abbott Abbott.

RESUMEN.

                Durante toda la obra, el papel del personaje principal es desempeñado por un cuadrado. Este habita en Planilandia, un mundo en el que solo existen dos dimensiones, y por lo tanto sus habitantes y edificios son polígonos o líneas, además, puesto que tienen el ojo situado en una de sus líneas en el mismo plano, solo pueden apreciar el resto de polígonos como una línea recta o un punto. Se ve claramente al final del libro cómo no pueden observar su “interior” sin salir de su plano.
                Hay una descripción extensa y detallada a lo largo del libro de la sociedad y la vida en Planilandia, por ejemplo, se habla de que la inteligencia está relacionada con el tamaño de los ángulos del polígono, y por lo tanto con el número de lados. Las mujeres carecen de ángulo, son rectas, y por ello son irracionales, completamente impulsivas, peligrosas, etc. Tras ellas está el triángulo, y dentro de ellos el isósceles es el menos racional, cuanto menor es su ángulo menor, más peligroso es. Generación a generación el numero de lados va aumentando hasta llegar al círculo, que es considerado un sacerdote, y gobierna Planilandia. También se habla de las distintas formas de reconocer los polígonos por sus ángulos, por como se ve su línea, etc.
                También se deja claro cómo lo irregular, por ejemplo, la irregularidad de los lados, es algo socialmente nefasto en Planilandia, cualquier polígono irregular, resultado del cruce entre polígonos de distinto estatus, es visto como un delincuente.
                A lo largo del libro este cuadrado va visitando, primero en una especie de sueño revelador, y después físicamente otros mundos con otras dimensiones.
                El primero que visita es Linealandia, donde solo existe una dimensión, y por lo tanto sus habitantes son líneas rectas mas o menos largas que poseen una voz distinta en cada extremo. Esto resulta de gran importancia para ellas, ya que, al poseer un ojo en su extremo, perteneciente a la recta del mundo, solo pueden ver a las demás como puntos, y aprovechan la velocidad del sonido y las dos voces para distinguir la longitud y distancia de cada línea. En este viaje conoce al monarca del reino, una línea bastante larga que se niega a aceptar la existencia de una segunda dimensión que no puede ver a pesar de las explicaciones del cuadrado, lo que provoca una gran frustración en este.
                Después visita Espaciolandia con ayuda de una esfera que encuentra Planilandia e invade la casa del cuadrado. En un principio este se niega a reconocer la existencia de la tercera dimensión que la esfera le intenta explicar, puesto que él y su mujer solo pueden verla como una línea difuminada y por lo tanto entenderla como un círculo. Ante la actitud del cuadrado la esfera decide sacarlo de Planilandia a Espaciolandia, en ese momento el cuadrado comprende la tercera dimensión y es capaz de ver el interior de el resto de polígonos en Planilandia. Esta revelación le hace cuestionarse la existencia de una cuarta dimensión de forma que se pudiera ver el interior de la esfera, pero la esfera molesta por no encontrar respuesta a las preguntas del cuadrado, lo devuelve a Planilandia.
                También visita Puntolandia, pero no hay mucho que decir sobre este mundo, supone la ausencia de cualquier dimensión.
                De vuelta en Planilandia el cuadrado intentará explicar la existencia de la tercera dimensión, primero a su nieto, un hexágono bastante inteligente, y después al resto de la población, siempre sin éxito. Esto supone su encarcelamiento, puesto que la existencia de una tercera dimensión va en contra de los dogmas de Planilandia.

OPINIÓN PERSONAL.

                El libro me ha gustado bastante, a primera vista parece un libro simple, se lee rápido, matemáticamente es muy sencillo y es fácilmente comprensible con las explicaciones del espacio que da el autor.
                Lo mejor del libro es la crítica social que realiza el autor, Edwin Abbott Abbott, bajo un seudónimo. Parece más un libro filosófico que matemático, por ejemplo, es evidente durante todo el libro una crítica al escepticismo, se ve cómo los habitantes de cada mundo se niegan a creer cierta la realidad de los demás por no poder verla por ellos mismos.
                Además, el autor aprovecha para reducir todos los problemas de su sociedad a una serie de líneas, y creo que consigue así una apariencia mucho más absurda de todos ellos. Está claro como trata el machismo, siendo las mujeres inútiles para cualquier tarea, además de peligrosas, malas, irracionales, impulsivas, etc. Se plasma la estratificación social entre los polígonos por algo tan simple como la medida de sus ángulos, y se destina a los peores polígonos a labores más arduas como la defensa del reino, y a los mejores, los círculos, a gobernar. También recalca el poder y la represión de la Iglesia, ya que estos círculos son los sacerdotes en Planilandia, y nadie puede tener una opinión distinta a la suya.

                Se ve la discriminación hacia todo lo que se sale de lo normativo, en este caso por la irregularidad en el tamaño de los lados, y también se observa como la sociedad se encuentra fuertemente reprimida según una serie de dogmas, a pesar de que hubo una revolución que consistió en pintar los polígonos para distinguiste. El mejor ejemplo es la represión que sufre el cuadrado tras intentar explicar a la población algo que molestaba a los círculos, quizá porque una tercera dimensión suponía algo superior a ellos, además de algo que escapaba a su intelecto.

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